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De acuerdo a nuevos estudios de los especialistas, las personas que aseguran orgullosas haber encontrado la famosa zona erógena “punto G” tienen algo en común con los del cuento El traje del emperador, en el cual muchos súbditos, para no verse tontos, afirman que el mandatario (que está desnudo) lleva un hermosa vestimenta.

Para decirlo claramente: parece que no hay tal cosa como el “punto G” y sus maravillosas capacidades orgásmicas. Una última revisión de estudios científicos publicada en la revista Clinical Anatomy confirmó lo que muchos sexólogos habían dicho durante años: para la mayoría de las mujeres, el epicentro del orgasmo está en el clítoris, no en la vagina, ni al fondo de ella, donde se supone vive el esquivo punto.

En su investigación, los científicos italianos llamados Vincenzo Puppo y Giulia Puppo aseguraron también que la frase “orgasmo vaginal” es incorrecta, y que debería decirse simplemente “orgasmo femenino”. “Olvidarse del clítoris y enfatizar la búsqueda del punto G podría ser la causa de que tantas mujeres no lleguen al orgasmo”, dijeron los Puppo.

El punto en cuestión había sido “descubierto” por un ginecólogo alemán llamado Ernst Gräfenberg en los ochenta, y fue descrito originalmente como un punto erótico palpable en la pared anterior de la vagina.

Las nuevas pruebas indicaron que no hay respaldo médico suficiente que acredite que ese punto existe anatómicamente, ni se registraron reacciones similares en un número suficiente de mujeres.

No obstante, tal ha sido la publicidad de esta área corporal ahora catalogada de imaginaria, que hubo doctores que ofrecían en su consultorio realces cosméticos del punto G, un procedimiento obviamente fraudulento que fue prohibido por el American College of Obstetricians and Gynecologists.

Jeffrey Spike, experto en bioética de la Escuela de Medicina de la Universidad de Florida, aseguró que el punto G está en la misma categoría que los ángeles y los unicornios.
¿Tú qué opinas? Tal vez un poco como Galileo, ¿no? No existe, pero de que se siente, se siente…

Con información del Huffington Post.